
Ejército refuerza presencia en Cauca tras enfrentamientos entre nasa y misak
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, señaló que hasta el momento habría, por lo menos, siete muertos y 110 heridos. Los enfrentamientos entre los pueblos nasa y misak iniciaron en la mañana del pasado 21 de mayo.
El Ejército señaló que, de manera complementaria, continúan ingresando más de 500 soldados con capacidades diferenciales.
A raíz de los enfrentamientos entre los pueblos indígenas nasa y misak, en el municipio de Silvia (Cauca), el Ejército Nacional confirmó el despliegue de más de 250 soldados de la Brigada 29 para atender la situación de orden público.
El Ejército señaló que, de manera complementaria, continúan ingresando más de 500 soldados “con capacidades diferenciales y apoyo aéreo” para acompañar a las comunidades. Según la información oficial entregada por el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, hasta el momento habría, por lo menos, siete muertos (una mujer y seis hombres) y más de 110 heridos, de los cuales dos serían menores de edad.
“Paralelo a todos los esfuerzos humanitarios que está haciendo el Gobierno Nacional, hemos desplegado las capacidades de la Fuerza Pública allá en el terreno, con un único objetivo: proteger la vida”, aseguró el ministro de Defensa.
Asimismo, durante una rueda de prensa realizada en Popayán (Cauca), el ministro Sánchez señaló: “Lamentamos profundamente que haya ocurrido esta barbarie, que lo único que hace es ahondar las cicatrices de odio entre dos pueblos indígenas hermanos”.
Los enfrentamientos, que iniciaron desde el pasado 21 de mayo, se originan por el acceso y control de un predio ubicado en el sector de La Ensillada, un terreno de alrededor de 600 hectáreas que, históricamente, ha pertenecido al pueblo misak.
Lo que dicen las comunidades indígenas
“En un proceso de clarificación de la vigencia del título colonial, la Agencia Nacional de Tierras (ANT) expidió unas resoluciones en las que el pueblo nasa de Pitayó consideró que se le otorgaba la propiedad de estas tierras”, aseguró a El Espectador Tatiana Bachiller Echeverry, exautoridad del cabildo indígena Misak de Guambía (2020-2021).
Además, a través de un comunicado público del pasado 21 de mayo, el cabildo indígena del resguardo colonial de Guambía denunció la muerte de integrantes de la comunidad misak y señaló: “El Estado firmó actas, instaló mesas de trabajo, recibió oficios, visitó el territorio y no hizo absolutamente nada. La fuerza pública observó durante meses cómo cinco puntos de bloqueo ilegal operaban sobre vía pública, sin actuar. La inacción del Estado no es neutralidad: es complicidad activa”.
En el comunicado también se lee que los miembros de la comunidad de Pitayó “amparados en una resolución de clarificación de la ANT que interpretaron a su acomodo, invadieron territorio que no les pertenece, desplazaron más de 250 familias misak, establecieron bloqueos ilegales, amenazaron a autoridades ancestrales e impidieron el paso de comuneros misak dentro de su propio territorio”.
La respuesta de la Agencia Nacional de Tierras
Según la ANT, desde el pasado mes de abril, la entidad y el Ministerio de Agricultura han participado en los distintos espacios de diálogo político y trabajo técnico-jurídico orientados a brindar claridad sobre los límites territoriales de los dos pueblos indígenas. La entidad explicó que, tras las reuniones con las comunidades, se profirió la resolución 202610300179036 del 24 de abril.
Por su parte, el director de la ANT, Juan Felipe Harman, explicó por medio de un video que “De forma clara y concreta, la ANT reconoció un título histórico, que no supedita ni suspende un título que es un resguardo, como lo es el resguardo de Guambía. Eso tiene que quedar absolutamente claro”, indicó.
“Nos solidarizamos profundamente con las víctimas del enfrentamiento entre la comunidad nasa y misak”, agregó Harman.