
Donald Trump anuncia que Estados Unidos dio de baja a ‘Niño Guerrero’, líder del ‘Tren de Aragua’; el operativo se hizo en cooperación con Venezuela
El secretario de Guerra, Pete Hegseth, confirmó que el operativo se llevó a cabo a principios de esta semana en territorio venezolano.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que, bajo su dirección, el Comando Sur ejecutó una operación “rápida y letal” que culminó con la muerte de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias Niño Guerrero, señalado como el líder de la organización criminal transnacional Tren de Aragua y por quien Washington ofrecía una recompensa de 5 millones de dólares.
En un mensaje publicado en su cuenta de Truth Social, el mandatario republicano afirmó que el presunto narcotraficante lideraba una de las organizaciones terroristas “más sanguinarias del planeta”.
El mandatario aseguró que esta acción militar fue efectuada en coordinación estrecha con Venezuela, país con el que, tras la captura de Nicolás Maduro y el ascenso de Delcy Rodríguez como jefa encargada, Washington mantiene -dice Trump- «una excelente relación».
Tras el anuncio, el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, dio más detalles del operativo. Según el funcionario, el ataque se llevó a cabo a principios de esta semana en territorio venezolano.
«La operación subraya el compromiso compartido de Estados Unidos y Venezuela de llevar la lucha a los narcoterroristas y negarles cualquier refugio seguro en nuestro hemisferio. Continuaremos trabajando estrechamente con socios de seguridad, como Venezuela —y países en la Coalición Contra Carteles de las Américas (A3C)— para llevar la lucha a nuestros enemigos», agregó Hegseth.
Nacido en Maracay, en el estado Aragua, alias Niño Guerrero construyó desde temprano una red de confianza junto a su hermano, Cheison Rover Guerrero -capturado en España en 2024-, y su cuñado, Neomar Antonio Aldana. Su trayectoria en el mundo delictivo comenzó en la década de 2000, período desde el cual fue vinculado con delitos como porte ilegal de armas, narcotráfico y homicidio.
Fue recluido en varias ocasiones en la cárcel de Tocorón, aunque logró recuperar su libertad burlando los controles penitenciarios. En 2018 fue condenado a 17 años de prisión por homicidio, tráfico de drogas, usurpación de identidad y ocultamiento de armas de guerra. Sin embargo, a finales de 2023 se fugó del penal y desde entonces las autoridades manejaban información que lo ubicaba en la zona fronteriza entre Venezuela y Brasil.
Además, era perseguido bajo la Ley RICO, que combate las organizaciones criminales, y estaba acusado de brindar apoyo material al terrorismo, así como de participar en asaltos, secuestros y asesinatos.
Un operativo en las minas de Bolívar antecedió el ataque
Si bien hasta el momento no se ha informado de manera oficial el lugar específico del ataque, este coincide con un intenso operativo militar que se desarrolla desde hace una semana en las minas del estado Bolívar, al sur del país, donde operan grupos delincuenciales venezolanos, así como estructuras paramilitares y guerrilleras, entre ellas el Eln, según han denunciado durante años organizaciones de derechos humanos y ambientales.
Al respecto, fuentes extraoficiales le señalaron que estos operativos tenían precisamente como objetivo dar con el paradero de alias Niño Guerrero y de Johan Petrica, otro de los cabecillas del Tren de Aragua, por cuya captura Estados Unidos ofrece una recompensa de 4 millones de dólares.
En un principio se especuló que el Ejército estadounidense estaba involucrado en la operación, pero las autoridades de ambos países no confirmaron los rumores. Videos de difundidos por ciudadanos en la zona mostraban a fuerzas venezolanas sobrevolando la zona.
El mensaje de Trump va acompañado de un video de lo que sería el momento del bombardeo al escondite donde se encontraba ‘Niño Guerrero’. La grabación, que dura alrededor de 10 segundos, muestra una vivienda rodeada de vegetación ubicada en una zona desconocida que, segundos después, es impactada por un proyectil. Luego, una enorme nube de humo se eleva varios metros en el aire.
«Como resultado, los terroristas del Tren de Aragua ya no tienen refugio seguro en Venezuela ni en ningún otro lugar», agregó Trump, quien envió un mensaje a los demás miembros de esta y otras estructuras armadas.
Trump también aprovechó el anuncio para reivindicar su política de seguridad y volver a arremeter contra su antecesor, el demócrata Joe Biden.
En su publicación, el mandatario aseguró que durante el mandato de Biden (2021-2025), Estados Unidos “abrió” la frontera sur a “millones de delincuentes ilegales» y sostuvo que esas políticas permitieron el ingreso de miembros de organizaciones criminales extranjeras.
Asimismo, afirmó que durante su campaña prometió expulsar del país a los responsables de estos delitos y «hacer justicia» para las víctimas de crímenes atribuidos a migrantes en situación irregular.
En ese contexto, Trump mencionó los casos de Jocelyn Nungaray, una niña de 12 años asesinada en Texas (EE. UU.) en junio de 2024, y de Laken Riley, una estudiante de enfermería de 22 años asesinada mientras corría cerca del campus de la Universidad de Georgia en febrero de ese mismo año.
Ambos casos adquirieron una gran relevancia en el debate político estadounidense sobre migración y seguridad fronteriza, debido a que las autoridades vincularon los crímenes con ciudadanos venezolanos y que serían miembros del ‘Tren de Aragua’.
«Con esta acción, las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos han hecho justicia para ellos, sus familias y sus seres queridos», afirmó el presidente.
El mandatario también destacó que una de sus primeras decisiones tras regresar a la Casa Blanca fue designar al Tren de Aragua como una organización terrorista extranjera.
Según Trump, esa medida formó parte de una estrategia más amplia para combatir a organizaciones criminales transnacionales y cárteles de la droga -entre las que también se encuentran estructuras criminales colombianas– que, en sus palabras, «han estado combatiendo» contra ciudadanos estadounidenses durante años.
Desde entonces, su administración ha impulsado una política de mayor presión contra estructuras criminales de la región, incluyendo bombardeos y acciones de interdicción marítima dirigidas contra embarcaciones vinculadas al narcotráfico en el Caribe y el Pacífico. Estos operativos han sido criticados por expertos y organizaciones como ejecuciones extrajudiciales.
Un golpe a una de las organizaciones criminales más violentas de la región
El Tren de Aragua es considerado por la organización InSight Crime como «la estructura criminal más poderosa de Venezuela y el único grupo local que ha logrado afianzarse en el extranjero«. De acuerdo con el centro de investigación especializado en crimen organizado, el Tren de Aragua pasó de ser una banda surgida en la prisión de Tocorón, en el estado venezolano de Aragua, a convertirse en una red criminal transnacional con presencia en varios países de Sudamérica y un amplio portafolio de actividades ilícitas.
El grupo aprovechó las condiciones de autogobierno que durante años caracterizaron a algunas prisiones venezolanas y expandió gradualmente sus operaciones fuera del centro penitenciario. Con el tiempo, amplió sus actividades hacia delitos como extorsión, secuestro, trata de personas con fines de explotación sexual, tráfico de migrantes, contrabando, minería ilegal, microtráfico de drogas, robo y ciberdelincuencia.
InSight Crime sostiene que la organización encontró oportunidades para infiltrarse en corredores migratorios y economías ilegales asociadas a los flujos de población. Entre 2018 y 2023, el grupo estableció células en Colombia, Perú y Chile, además de registrar presencias esporádicas en países como Ecuador, Bolivia y Brasil.