Autoridades internacionales no dan tregua a narcotraficantes capturan en Cali Colombia a Kevin Lönn Andersson, de nacionalidad Sueca sindicado de llevar cargamentos de cocaína a su país.

Kevin Lönn Andersson, alias El Sueco.

buscados de Suecia: coordinaba envíos de cocaína hacia Europa y Dubái

Se trata de Kevin Lönn Andersson, alias El Sueco, señalado de articular redes de narcotráfico. Así fue su caída.

La cooperación internacional volvió a asestar un golpe a las estructuras del narcotráfico transnacional. En una operación desarrollada en Cali, Valle del Cauca, las autoridades colombianas capturaron a Kevin Lönn Andersson, alias El Sueco, considerado uno de los delincuentes más buscados por Suecia por su presunta participación en el envío de grandes cargamentos de cocaína hacia Europa y los Emiratos Árabes Unidos.

La acción fue ejecutada el pasado viernes en el marco de la estrategia institucional contra el crimen organizado y contó con la participación de la Dirección de Inteligencia Policial (Dipol), Europol, la Policía Nacional de Suecia y comandos Jungla de la Policía Nacional. Según las autoridades, Andersson era una pieza clave dentro de una compleja red criminal dedicada al tráfico internacional de estupefacientes.

Sobre el ciudadano sueco pesaba una notificación roja de Interpol emitida por Suecia por el delito de contrabando agravado de narcóticos, lo que lo convertía en un objetivo de búsqueda en más de 196 países. Las investigaciones adelantadas por la División Nacional de Fiscalía sueca lo señalan además de mantener vínculos con organizaciones de multicrimen transnacional como la ‘Mocro Maffia’ y el denominado ‘Cartel de los Balcanes’, estructuras que han ganado protagonismo en el tráfico de drogas hacia distintos mercados europeos.

De acuerdo con los reportes de inteligencia, alias El Sueco desempeñaba funciones de coordinación logística y aseguramiento de rutas para el transporte de cocaína. Su papel consistiría en facilitar recursos, garantizar la movilidad de los cargamentos y mantener la expansión de las operaciones criminales entre América Latina, Europa y Oriente Medio. Las autoridades lo catalogaban como un objetivo de alto valor para Suecia debido a su influencia dentro de estas redes internacionales.

Uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores fue la modalidad utilizada para el tráfico de estupefacientes. Según la información recopilada por las agencias de seguridad, la organización ocultaba cocaína en productos cosméticos que posteriormente eran enviados mediante rutas aéreas y marítimas hacia diferentes destinos internacionales.

Para las autoridades, la captura representa un golpe estratégico contra el narcotráfico porque afecta uno de los eslabones encargados de coordinar y facilitar el envío de cargamentos hacia mercados de alto consumo. Además de impactar las capacidades logísticas de estas organizaciones, la operación busca debilitar las conexiones criminales que operan entre Colombia, Europa y los Emiratos Árabes Unidos.

El resultado también evidencia el alcance de los mecanismos de cooperación judicial y policial entre Colombia y Suecia. El intercambio de información de inteligencia permitió ubicar y capturar a un hombre que, según las investigaciones, era fundamental para mantener activas rutas internacionales utilizadas por organizaciones dedicadas al tráfico de cocaína a gran escala.