
Inicia segunda fase de la planta desalinizadora que buscar mejorar el acceso al agua potable en el oriente de El Salvador
El sistema hidráulico permitirá que las comunidades de la isla dispongan de un servicio continuo, eliminando la dependencia de suministros costosos y elevando el bienestar general de más de 2,500 residentes locales.
La isla Meanguera del Golfo, ubicada en el departamento oriental de La Unión, se prepara para dejar atrás años de escasez y altos costos de agua potable gracias al avance de un proyecto de desalinización impulsado por la Dirección de Obras Municipales (DOM). Con más de 2,500 habitantes como beneficiarios directos, la obra transformará la calidad de vida en la isla, que hasta ahora dependía de métodos de abastecimiento externos.
En el marco de la segunda fase, el proyecto se enfoca en la instalación de una línea de impulsión de 5.5 kilómetros de tubería galvanizada. Este paso es estratégico ya que permite que el agua tratada fluya del tanque principal a los tanques de distribución, donde se reparte directamente a los hogares mediante dos redes compuestas por más de 25 kilómetros de tuberías y conexiones domiciliarias. Así el servicio podrá llegar de manera eficiente a los 1,500 hogares distribuidos en las diferentes comunidades de la isla.
Alcance y componentes de la planta desalinizadora
Dos tanques de almacenamiento forman el corazón del sistema: uno de 60 metros cúbicos para abastecer a 461 viviendas en las comunidades La Negra, Guanacastal y Salvador; el segundo tiene capacidad para 125 metros cúbicos, diseñado para proveer agua a 745 familias ubicadas en sectores urbanos como Periquera y Majahual. Gracias a esta infraestructura, la distribución será continua y suficiente, atendiendo la demanda diaria de la población insular.
Además del sistema principal, la planta desalinizadora contará con elementos complementarios que refuerzan la seguridad y la durabilidad de la obra. Entre ellos figuran casetas de bombeo, cerramientos perimetrales de malla ciclón, anclajes de concreto para asegurar la tubería y pasos especiales para proteger las redes en las vías públicas.
Impacto local y expansión regional
La Dirección de Obras Municipales suma con este proyecto 50 intervenciones en materia de agua potable a nivel nacional. De este total, quince sistemas ya han sido entregados, en especial en zonas rurales donde los recursos son limitados y la tecnología necesaria resulta de difícil acceso para muchas comunidades.
El proyecto más reciente se inauguró en Jocoro, departamento de Morazán Sur, llevando agua a más de 2,000 personas. A esa lista se suman acciones en localidades como El Cerrito de Sonsonate Norte, Guaymanco en Ahuachapán Sur, San Bartolomé Perulapía en Cuscatlán Norte, Sociedad del departamento de Morazán Sur, Arambala, Cacaopera y San Isidro, todas ellas dentro de la zona de Morazán Norte. Actualmente, hay 33 proyectos adicionales de agua potable en diferentes etapas de ejecución en todo el país.
Presencia sostenida en La Unión y obras complementarias
En La Unión, cuadrillas de la DOM mantienen una presencia constante, gestionando más de 25 proyectos, de los cuales trece han sido entregados a la población. Estos no solo incluyen redes de agua potable, sino también diversas intervenciones viales y de infraestructura en distritos como Anamorós, Bolívar, Conchagua y El Carmen, facilitando así tanto la movilidad como el acceso a servicios esenciales.
A nivel departamental, la organización lleva adelante más de 60 proyectos, entre los que destacan la renovación de 31 calles asfaltadas que suman más de 65 kilómetros, así como la construcción de un mercado, una escuela en Concepción de Oriente, dos puentes, un parque, una unidad de salud y un salón de usos múltiples.