¿ Las cesantías si garantizan futuro?

Cesantías, el ahorro que compra futuro

Bien gestionadas, las cesantías pasan de ser un recurso inmediato a una herramienta clave para el bienestar futuro.

Las cesantías son una prestación creada para proteger al trabajador en momentos clave de su vida laboral: periodos de desempleo, proyectos de vivienda y procesos de formación. Esa es su razón de ser y su valor fundamental. 

Sin embargo, con el paso del tiempo, muchos trabajadores las han percibido como un recurso disponible de forma inmediata, lo que ha reducido su potencial como un activo que puede gestionarse con visión de largo plazo.

Reconocer su propósito legal no impide ampliar la mirada. Ver las cesantías solo como un mecanismo para atender necesidades urgentes limita la comprensión de todo lo que pueden aportar. Entenderlas como un capital clave para comprar futuro permite integrarlas en un plan financiero que impulse el bienestar y la proyección de los trabajadores colombianos.

Cuando se comprende que las cesantías forman parte del ingreso anual y pueden gestionarse como un capital con horizonte de mediano y largo plazo, la conversación cambia por completo. Pasan de ser un dinero disponible a convertirse en un activo que potencia proyectos, movilidad y estabilidad.

En un entorno laboral marcado por inestabilidad y cambios constantes, las cesantías adquieren una dimensión estratégica. Comprar futuro es usarlas para nuevos comienzos en caso de desempleo, financiar rutas educativas o alcanzar el sueño de vivienda propia. Es, en esencia, convertir un derecho laboral en una inversión para toda la vida.

En 2025, entre los clientes el 44,9% de los retiros se destinó a vivienda, el 10,5% a educación y el 43,9% a situaciones de desempleo. Estas cifras reflejan la naturaleza integral de este recurso: permite materializar metas de largo plazo y actúa como un seguro cuando el trabajo formal se interrumpe.

El monto promedio por afiliado asciende a 3,4 millones de pesos, un capital que, bien gestionado, puede convertirse en un impulso fundamental al trazar una ruta financiera. Las cifras también muestran un reto cultural: el 65% tiene acumulado el equivalente a un salario mínimo y solo una proporción menor supera ese nivel. Existe un enorme potencial para darle un sentido más estratégico a este recurso, aún más cuando administradoras como Protección que logran aumentar el valor del dinero en el tiempo y maximizar los retornos. En 2025, Protección generó rendimientos acumulados por 870 mil millones de pesos y atendió más de 1,3 millones de retiros por 4,46 billones, reafirmando su compromiso con la gestión eficiente de este recurso esencial.

Cuando las cesantías se entienden y se gestionan estratégicamente, se convierten en un motor de transformación personal, profesional y social. Comprar futuro, al final, es una decisión que empieza antes del 14 de febrero, cuando vence el plazo anual para consignarlas, y continúa después del 15 de febrero, cuando cada trabajador decide comprometerse con su ahorro y evitar la tentación de retirarlas para lo que no son.