
Surge propuesta que busca que se pueda cotizar a pensión en Colombia a través del IVA.
Expertos advierten que apenas el 28,5% de los adultos mayores logra acceder actualmente a pensión.La posibilidad de financiar parte de la protección para la vejez a través del consumo, del ahorro desde el nacimiento y del uso de activos como la vivienda comenzó a ganar espacio en el debate pensional colombiano, luego de que expertos advirtieran sobre la baja cobertura jubilatoria del país.
Durante el II Foro Longevidad y Centenarios: La Oportunidad del Siglo XXI, organizado por la Universidad de la Costa de Barranquilla, la Academia Nacional de Medicina de Colombia y Longevidad Saludable, la exdirectiva de Colpensiones y cofundadora de Andel, Marisol Acosta Garibello, presentó alternativas para enfrentar los desafíos del envejecimiento poblacional.
La especialista señaló que apenas 2,2 millones de personas han alcanzado una pensión en Colombia, lo que representa solo el 28,5% de los adultos mayores del país.
Además, indicó que cerca de 2,5 millones de personas mayores carecen actualmente de cualquier tipo de protección económica, equivalente al 38,6% de esta población.
Según Acosta, el envejecimiento demográfico está transformando la estructura económica y fiscal del país, por lo que se requieren mecanismos distintos al aumento de la edad de jubilación.
Proponen financiar pensiones mediante consumo y facturación electrónica
Una de las propuestas expuestas durante el foro plantea la creación de cuentas individuales de seguridad social financiadas a través del consumo cotidiano de los ciudadanos.
El mecanismo denominado ‘Pensión-consumo’ permitiría que el 1% de las compras registradas mediante facturación electrónica se desvíe automáticamente a una cuenta individual pensional.
En este esquema, la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) tendría un papel central mediante el registro de las operaciones comerciales y del recaudo asociado a cada compra.
De acuerdo con la explicación presentada, el ciudadano realizaría una compra habitual, mientras el sistema asignaría automáticamente un porcentaje de ese consumo a su ahorro de seguridad social.
La propuesta busca disminuir la dependencia exclusiva del sistema pensional tradicional y ampliar mecanismos de acumulación de recursos para la vejez.
Durante su intervención, Acosta sostuvo que estas iniciativas buscan responder a una realidad demográfica y económica distinta a la que existía cuando fueron diseñados los sistemas tradicionales de jubilación.
La experta también afirmó que el envejecimiento “no es solo responsabilidad de las instituciones, las empresas o la política pública”, sino que implica una preparación individual desde edades tempranas.
Ahorro desde la infancia y vivienda aparecen como activos para la vejez
Otra de las alternativas planteadas en el foro fue la creación de mecanismos de ahorro desde el nacimiento mediante capital semilla administrado a largo plazo.
Según la propuesta, un aporte inicial de un millón de pesos invertido a una tasa anual de 7% podría convertirse en cerca de 80 millones de pesos al llegar a los 65 años, incluso sin aportes adicionales.
El modelo se basa en el uso del interés compuesto como herramienta de acumulación de recursos durante varias décadas.
Acosta afirmó que este tipo de esquemas podría generar diferencias estructurales frente a escenarios de pobreza y abandono en la vejez.
La tercera propuesta presentada estuvo relacionada con el uso de la vivienda como fuente potencial de ingresos durante el retiro.
Según las cifras citadas en el foro, el 57% de las personas mayores en Colombia tiene vivienda propia completamente pagada.
En ese contexto, la especialista mencionó la posibilidad de implementar esquemas de hipoteca inversa para monetizar ese patrimonio ilíquido y convertirlo en flujo de caja vitalicio.
No obstante, también señaló que uno de los riesgos asociados a esta figura es el conflicto que podría surgir con los herederos de los propietarios.
Baja cobertura pensional y envejecimiento elevan presión económica
Durante el evento también se presentaron cifras sobre la situación económica de la población mayor en Colombia y las dificultades de cobertura del sistema de protección social.
El estudio Revolución Silver, liderado por Colpensiones, identificó que el 45% de los ingresos de la población en edad de retiro proviene de pensiones.
A su vez, el 30% corresponde a ingresos laborales, principalmente asociados a actividades informales, mientras el 15% proviene de activos como vivienda propia o vehículos productivos.
El 10% restante corresponde a transferencias estatales, según las cifras divulgadas en el foro especializado sobre longevidad.
El informe también mostró que el 18% de los micronegocios en Colombia está liderado por personas mayores y que el 70% de esos negocios tiene más de diez años de funcionamiento.
La experta llamó además la atención sobre las diferencias territoriales y sociales asociadas al envejecimiento poblacional.
Según explicó, las regiones rurales presentan niveles de informalidad cercanos al 75%, situación que dificulta el acceso al sistema pensional y la acumulación de semanas de cotización.
Acosta también mencionó la denominada “feminización del cuidado”, fenómeno en el que las mujeres mayores asumen labores de cuidado que limitan su participación laboral y reducen sus posibilidades de cotización.
En ese contexto, destacó que aunque el nuevo Bono por Cuidado representa un avance, aún persisten desafíos relacionados con equidad de género y acceso a protección económica en la vejez.