
‘Nunca estuve en el corazón de Uribe y él prefirió a Paloma Valencia’: Cabal da detalles de su renuncia al Centro Democrático
María Fernanda Cabal dice que, aunque se va con gratitud, no se sintió considerada por el partido uribista. Habla de su nuevo paso político.María Fernanda Cabal renunció al Centro Democrático luego de representarlo en el Congreso e intentar en dos oportunidades ser su candidata presidencial. Dice que su mayor sentimiento es la gratitud, pero que eso no le impide señalar que no se sintió valorada en varias oportunidades. Cuestiona varias de las decisiones tomadas por el partido del expresidente Álvaro Uribe, con quien no ha hablado tras su dimisión.
¿Por qué renunció al partido que ayudó a fundar?
Porque nunca me iban a dar la oportunidad de ser candidata presidencial. Pasó hace cuatro años y pasó ahora en esta última elección. Y siento que los ciclos ya se cierran, son puertas que se cierran y se abren otras.
¿Y por qué cree que no le dieron la oportunidad de ser candidata?
Yo siento que nunca estuve en el corazón de Uribe y él siempre prefirió a Paloma Valencia. Había, de pronto, unas diferencias doctrinales, más por prejuicio de la formación de Uribe frente a lo que significa la palabra derecha, habiendo él gobernado con políticas que fueron abiertamente de derecha. La oportunidad no se daba, tampoco me reconocieron nunca ser la congresista más votada en la historia electoral del Congreso colombiano cuando, gracias a mis votos, entraron dos curules más. Al final eso te da una lectura de que no te consideran, que prefieren a otros y por eso mi decisión.
También tuvo que ver que no le autorizaran la escisión…
Sí, además, yo pedí la escisión esperando que tuvieran en cuenta mi trayectoria, lo que contribuí desde la creación, la recolección de firmas, los debates a los que nos sometimos, incluso poniendo en riesgo la vida de uno y la de la familia. Yo pedí la escisión para que me permitieran tener personería jurídica y nunca tuve respuesta.
Dice que no estuvo en el corazón de Uribe y que él tenía preferencias por Valencia, quien fue seleccionada como la candidata presidencial mediante un mecanismo aprobado por todos…¿Cree que si la hubieran escogido a usted el resultado habría sido otro?
Yo estoy segura de que el espacio estaba dado para la derecha, que el péndulo en el mundo giró a la derecha y eso no lo entendió el presidente Uribe y obviamente había un pequeño círculo de malquerientes, que uno siempre los tiene. Como decía Churchill, «los enemigos están adentro, los adversarios están afuera». Y esa fue la consecuencia. No me gustan los métodos de selección del partido, desgastan candidaturas, generan enemistades innecesarias, pero ya no es mi problema. Ya el problema es del Centro Democrático, que debe resolver la pregunta de ¿a qué quiere saber? ¿A qué se quiere parecer y cómo va a tener comunicación con su base electoral?
¿El Centro Democrático temía que usted se llevara con su movimiento una parte de la militancia uribista?
La militancia ya se fue. Cuando escogen a Paloma Valencia y me sacan a mí, Abelardo sube cuatro puntos. Cuando la campaña la giran hacia el centro y escogen a Oviedo como su fórmula a la Vicepresidencia, descuidaron las bases propias. Todos esos errores derivaron en el resultado que vimos.
¿Y esa militancia está con usted?
Yo siento que mucha gente descontenta de atrás y de hoy ve mucha más identidad en mis posturas, mi coherencia, en no mudar de piel. No soy como los políticos que tienen la costumbre de pasarse a otros partidos, de cambiarse de traje, lo que yo llamo el travestismo de la política. Quien confía en mí puede tener la garantía de que yo voy a defender posturas que han sido la base de mis campañas y de mi desempeño en el Congreso.
En el video que grabó para anunciar su renuncia dice la siguiente frase: ‘La derecha no tiene por qué esconder su nombre por miedo a ser cancelada’. ¿Es un comentario dirigido al Centro Democrático?
Creo que equivocadamente querían ampliar la base yéndose hacia donde no tenían votos. Entusiasmaron en un principio a un pequeño nicho que nunca había sido del Centro Democrático y terminaron espantando a las mayorías.
¿Creará entonces un nuevo partido?
La sorpresa es este 3 de octubre. Inicio un camino político nuevo, renovado, con nombre propio, que servirá de plataforma para las regionales y para la elección presidencial, porque yo aspiro a estar en el ajedrez.
¿Habló con el expresidente Uribe tras su renuncia?
No, yo no he hablado con él, pero sí leí su trino. Es un trino que obviamente está a la altura de un mandatario; aquí no hay que generar más controversias ni disputas. Han sido mis compañeros de bancada, hemos dado luchas juntos y porque partamos cobijas y dividamos el camino, no significa que va a haber rencillas ni malquerencias. Tenemos que tener mucha madurez para seguir construyendo país.
Usted y otras figuras muy representativas del uribismo han abandonado el Centro Democrático, ¿cómo ve a los nuevos liderazgos?
No veo liderazgos suficientemente fuertes. Pienso que el partido tiene que reinventarse; esa es la versatilidad y la capacidad que tienen los partidos y la fortaleza institucional. Como dije antes, ya le toca al Centro Democrático definir a qué quiere saber y cómo quiere comunicarse con su militancia. Se fue mucha gente buena, han sido etapas y el Centro Democrático ha asumido unas decisiones que le han costado políticamente. En este momento pienso que va a ser más difícil, pues el país está muy polarizado y la gente está muy feliz con el gobierno de Abelardo De La Espriella, quien está cumpliendo promesas de campaña, está arreglando la casa y cambiando el sentimiento de incertidumbre que producía Petro y la posible continuidad en cabeza de Iván Cepeda.
Varios de los ‘exuribistas’ están acompañando al Gobierno, incluso con cargo, ¿lo hará también usted?
No lo veo. De La Espriella no quiere que sus ministros hagan política y yo no voy a dejar de buscar mi pretensión, que es servir a mi país. Yo hago política todos los días y quiero seleccionar a los mejores candidatos para las gobernaciones, las alcaldías, los concejos.
Y dice usted que no quiere jefes ni responderle a nadie…
Completamente, estoy feliz sin tener jefes. Tengo un nivel de plenitud que hace tiempos no vivía.
Hay Centro Democrático, Cambio Radical y se viene un gran partido con la fusión de Defensores de la Patria, Creemos y Salvación Nacional, ¿en qué se va a diferenciar de estos y ganar votos en las regionales?
Yo creo en una nueva derecha que no tiene que ser un partido único, yo no quiero parecerme al Partido Comunista Chino ni a la izquierda, en los que nadie puede pensar distinto. Vamos a terminar siempre unidos para ganar las elecciones con una plataforma común que compartimos todos los de centroderecha y derecha, que es la institucionalidad. Yo aplaudiré lo que pase con las decisiones acertadas del presidente De La Espriella y con las que considere que no, seguramente alzaré mi voz. Más que como crítica es para generar una corrección, para evitar un riesgo. No todo el que llega a gobernar conoce con profundidad el Estado y muchos de los que gobiernan y el mismo presidente Abelardo no conocen internamente cómo se desarrollan distintas agencias, que tienen unas responsabilidades gigantescas.