Comandos especiales de las fuerzas militares persiguen en la Amazonía a Silvana Guerrero cabecilla del ELN

Tras los pasos de ‘Silvana Guerrero’: la cabecilla del Eln que estaría huyendo hacia la Amazonía venezolana

Organismos de inteligencia siguen los movimientos de la guerrillera, señalada de dinamizar la violencia en la frontera

La búsqueda de Luz Amanda Pallares Pallares, conocida en las filas del Ejército de Liberación Nacional (Eln) como alias Silvana Guerrero, se convirtió en uno de los objetivos de los organismos de inteligencia colombianos en la frontera con Venezuela. La mujer, señalada de participar en la conducción de la confrontación que mantiene esa guerrilla con las disidencias de las Farc en Arauca y el Catatumbo, estaría intentando alejarse de las zonas donde tradicionalmente ha ejercido influencia para refugiarse en el interior del vecino país.

Se conoció, a través de fuentes de inteligencia, que la cabecilla permanece en territorio venezolano y que sus desplazamientos estarían orientados hacia la región amazónica. De acuerdo con la información recopilada por las autoridades, el movimiento no respondería a una estrategia de expansión de la organización armada, sino a la búsqueda de una retaguardia que le permita reducir las posibilidades de ser localizada.

Los reportes conocidos por este diario señalan que la guerrillera estaría aprovechando las condiciones geográficas de esa región, donde las zonas montañosas, la vegetación y las dificultades de acceso facilitan el ocultamiento. Aunque los organismos de seguridad tienen información sobre sus movimientos, su ubicación no ha sido establecida públicamente con precisión.

“Lo que ocurrió desde el 3 de enero, con la caída de Nicolás Maduro, y posteriormente con el triunfo de De La Espriella en Colombia, trastocó por completo los planes del Eln. La guerrilla sufrió una afectación directa porque cambió el escenario político y estratégico sobre el cual había definido sus objetivos. Incluso, hay información de que estarían contemplando convocar un nuevo congreso para redefinir sus metas a corto y largo plazo, teniendo en cuenta que los consensos y las decisiones adoptadas en su último congreso quedaron desfasados frente a los acontecimientos recientes”, señaló una fuente de inteligencia consultada.

Por otro lado, la búsqueda de ‘Guerrero’ ocurre en medio de las operaciones que el Gobierno de Abelardo De La Espriella ha dirigido contra el Eln desde su llegada a la Casa de Nariño. La administración ha acompañado sus pronunciamientos contra esa organización con acciones militares orientadas a afectar sus estructuras de mando y sus redes de operación en diferentes regiones del país.

Una de esas operaciones se desarrolló hace una semana en El Tambo, Cauca, donde un bombardeo de las Fuerzas Militares dejó, según la información conocida por este diario, la muerte de alias Marcos Pacífico, señalado cabecilla de esa guerrilla en el departamento. El operativo hace parte de la ofensiva que las autoridades mantienen contra integrantes del Eln, aunque los esfuerzos de inteligencia también están concentrados en los corredores que conectan a Colombia con Venezuela.

En ese escenario aparece ‘Silvana Guerrero’, cuya trayectoria dentro de la organización está vinculada con el nororiente colombiano y cuya influencia, de acuerdo con los organismos de seguridad, se extiende a las estructuras involucradas en las disputas territoriales de Arauca y Norte de Santander.

El pueblo y el hospital que habría construido en Venezuela

Uno de los aspectos que ahora revisan los organismos de inteligencia tiene que ver con la infraestructura que la guerrillera habría consolidado durante años en el estado Táchira, en territorio venezolano, cerca de la frontera con Cúcuta.

Fuentes de agencias de inteligencia le señalaron que ‘Silvana Guerrero’ habría ordenado la construcción de un asentamiento en esa zona, que terminó convirtiéndose en un punto de apoyo para integrantes del Eln que delinquen a ambos lados de la frontera.

Según los reportes conocidos por este diario, dentro de ese lugar también se habría levantado un hospital dotado para atender a guerrilleros heridos durante enfrentamientos con otras organizaciones armadas o en operaciones desarrolladas por la Fuerza Pública colombiana.

Las fuentes sostienen que a esas instalaciones eran trasladados combatientes que requerían atención médica y periodos de recuperación antes de regresar a las estructuras de la organización. La existencia de ese centro asistencial formaría parte de la información que manejan los organismos de inteligencia sobre las redes de apoyo del Eln en Venezuela.

El poder de ‘Silvana Guerrero’

Los informes de inteligencia conocidos señalan a ‘Silvana Guerrero’ como una de las integrantes del Eln que habría intervenido en la orientación de la confrontación armada en la frontera. Las autoridades buscan establecer el alcance de su participación en las decisiones que han sostenido las operaciones de la guerrilla contra sus adversarios.

Su nombre ya había aparecido en los registros oficiales durante la crisis humanitaria del Catatumbo de 2025. En ese momento, el Ministerio de Defensa la incluyó entre los integrantes del Eln buscados por las autoridades, junto con otros mandos relacionados con la ofensiva que provocó asesinatos, desplazamientos y confinamientos de comunidades.

En una publicación de abril de 2025, este diario documentó que ‘Silvana Guerrero’ y alias Ricardo, otro de los mandos del Frente de Guerra Nororiental, habían intervenido públicamente en la controversia con el entonces presidente Gustavo Petro por la suspensión de los diálogos de paz. En esas declaraciones, los dos guerrilleros cuestionaron la política de paz del Gobierno y descartaron la posibilidad de alcanzar un acuerdo en esas condiciones.

La ofensiva del Eln en el Catatumbo también llevó a las autoridades a concentrar operaciones contra las estructuras del Frente de Guerra Nororiental, señaladas de participar en los hechos de violencia que afectaron a la población civil.

La historia de ‘Silvana Guerrero’ dentro de la guerrilla se remonta a finales de los años noventa. La mujer es originaria del Catatumbo, estudió ingeniería y ejerció como maestra antes de consolidar su trayectoria dentro de la organización guerrillera.

Para entonces ya acumulaba más de dos décadas de militancia y había participado en las delegaciones que representaron al Eln durante los procesos de negociación con distintos gobiernos. Su nombre figuró entre los integrantes del equipo guerrillero que retomó las conversaciones con la administración de Gustavo Petro.

Con la ruptura de los diálogos y el agravamiento de la confrontación en Norte de Santander, la guerrillera pasó a ocupar un lugar dentro de los carteles de búsqueda divulgados por las autoridades.

En marzo de 2025, el Gobierno ofrecía hasta 100 millones de pesos por información que permitiera localizarla. Meses después, el Ministerio de Defensa anunció una recompensa de hasta 1.640 millones de pesos por ella y alias Ricardo, identificados por las autoridades como integrantes del Eln relacionados con las acciones armadas en el Catatumbo.