Congreso le devuelve al ejecutivo el presupuesto para el 2027 dice que es una chambonada y tiene un desfase de casi 20 billones de pesos

Congreso devuelve el proyecto de Presupuesto de Petro para 2027.
Congreso de la República devuelve el proyecto de Presupuesto de Petro para 2027 al nuevo ministerio de Hacienda.
Según el Minhacienda, esta sería la segunda vez en la historia que el Legislativo no admite este proyecto.

Luego de más de 3 horas de debate en el Congreso de la República, las Comisiones Económicas Terceras y Cuartas del Senado y la Cámara de Representantes votaron por devolver el proyecto de Presupuesto General de la Nación de Petro para la vigencia del 2027.

Los parlamentarios dieron este aval luego de que se presentarán nueve proposiciones por medio de las cuales varios partidos políticos solicitaban devolver este documento que entregaría la hoja del manejo fiscal para el otro año. 

Ante esto hecho el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez anunció que espera presentar el nuevo Presupuesto sobre el 26 de agosto del 2026. 

Me han pedido con insistencia que el Ministeriintente entregar la nueva versión con las enmiendas antes de la fecha que por ley el Ministerio tiene acordado que es el 30 de agosto, es un domingo y como ustedes volverían a sesiones el día 2 de septiembre yo creo que en aras de ayudar a que ustedes puedan tener un plazo más largo para estudiar el Presupuesto, en lugar de entregarlo el 30 de agosto, el Ministerio de Hacienda se compromete a hacerlo el día 26 de agosto, lo que les daría a ustedes una semana más para estudiarlo con más detenimiento”, señaló el funcionario

Además, resaltó que esta es una primera medida que le va a permitir al nuevo Gobierno hacer las enmiendas necesarias para que el Presupuesto sea consistente

‘Es una chambonada’ 

Más temprano en ese debate, el ministro de Hacienda Miguel Gómez Martínez se había referido al proyecto del expresidente Petro como una ‘chambonada’ ante las cifras que contenía este documento

“En los gastos presupuestales, el Presupuesto prevé $404,8 billones y el MFMP, nuevamente la norma que debe guiar los topes mínimos de ingresos y de gastos del Presupuesto tiene un descuadre de $19,1 billones, por lo tanto, este proyecto es inconsistentefue hecho a la carrerano respeta las normas básicas del Presupuesto General de la Nación. Este Presupuesto es una chambonada. Esto que están ustedes considerando es una chambonada y por lo tanto tienen que devolvérselo al Gobierno para que haga los ajustes necesarios en términos de recorte del gasto y podamos volver a presentar un proyecto que cumpla con las normas presupuestales elementales”, aseguró el funcionario

Según el nuevo Minhacienda solamente una vez en la historia reciente se ha devuelto el proyecto de Presupuesto General de la Nación y esto fue en 2013Esta sería la segunda vez

Banco de la República consideró que estaba condicionado el Presupuesto 

En ese mismo espacio, más temprano Hernando Vargas consideró que el proyecto de Presupuesto resultaba compatible con las metas fiscales del Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) 2026, pero bajo una condición clave y era que se materializaran los ingresos adicionales previstos o se adoptaran medidas equivalentes.  

La advertencia cobra relevancia porque el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) estima que, sin ajustes, el gasto del Gobierno Nacional Central podría superar en 2,2% del PIB la meta establecida para 2027. 

El MFMP proyecta que el déficit del Gobierno Nacional Central pase de 5,3% del PIB en 2026 a 4,5% en 2027, mientras el déficit primario bajaría de 2,1% a 0,5% del PIB. Para alcanzar este último objetivo, el CARF calcula que serían necesarias medidas de aumento de ingresos o reducción de gastos equivalentes al 3,7% del PIB durante 2027. 

El presupuesto enfrentaba una elevada rigidez por obligaciones constitucionales y legales, entre ellas el servicio de la deuda, el Sistema General de Participaciones, las pensiones, las vigencias futuras y las rentas con destinación específica. Ante faltantes de financiación, el ajuste tendería a recaer sobre los rubros más flexibles, especialmente la inversión pública, lo que podría haber limitado la capacidad estatal de apoyar el crecimiento económico de mediano plazo.