
La Tasa Representativa del Mercado que regirá hasta el lunes es de $3.306. ¿Pasó la euforia del peso colombiano?
Dólar se ubica por encima de $3.300.
Tras cerrar la semana por encima de $3.300, el dólar en Colombia consolidó un fuerte rebote que devolvió a ubicarlo en niveles que no se veían desde el 9 de julio.
En pocas semanas, la TRM pasó de $3.151,73 a $3.329,61, un alza de $177,88 (5,64%) en solo cinco jornadas.
Para este fin de semana y hasta el lunes 28 de septiembre, la Tasa Representativa del Mercado que regirá será de $3.306.
Para Daniel Londoño Tapia, Country Manager Global66, tres factores explican este movimiento alcista que no favorecen al peso colombiano.
El primero está relacionado con el repunte de las tasas en Estados Unidos. El alza de la Fed del 16 de septiembre ya estaba en el precio, y esta semana los datos le dieron argumentos a la siguiente.
«El PMI compuesto preliminar de septiembre marcó su lectura más alta en más de cinco años, y el jueves John Williams, presidente de la Fed de Nueva York, dijo que es razonable esperar otra alza antes de fin de año. Los futuros pasaron de asignarle cerca de 53% de probabilidad a un incremento en octubre a casi 78% en un solo día. Al cierre de la semana pasada la curva ya descontaba una tasa de 4,50% a 4,75% para mediados de 2027, 75 puntos básicos por encima del nivel actual que se le restarían al diferencial a favor del peso. El bono del Tesoro a 10 años llegó a cerca de 5,2%, su nivel más alto desde 2007, y el DXY quedó cerca de máximos de dos meses«, destacó el experto.
La segunda variable responde al precio del petróleo que esta vez jugó en contra del peso. En los primeros días el Brent cayó por debajo de US$100, cuando Irán ofreció reabrir Ormuz en siete días si Estados Unidos daba pasos para levantar el bloqueo naval. A mitad de semana giró con fuerza: el jueves tocó US$108,23 después de que los hutíes dispararan misiles contra Yanbu, el puerto petrolero saudita en el mar Rojo, y cerró en US$106,60, en medio de reportes de que Teherán le habría dado a Washington una semana para levantar el bloqueo. El viernes cedió ante versiones de un acuerdo por fases.
A comienzos de mes ese mismo barril sostenía al peso por la vía exportadora. Ahora actúa por otra vía: el crudo caro alimenta los temores de inflación en Estados Unidos, empuja los rendimientos del Tesoro y fortalece al dólar. La semana lo dejó claro: el peso se debilitó el miércoles y el jueves, cuando subieron el petróleo y las tasas, y recuperó terreno el viernes, cuando ambos cedieron.
Finalmente, el tercer factor que incidió en la subida del dólar fue el desarme de posiciones locales. El peso llegó a acumular una revaluación de 19,35% en 2026, la mayor entre 21 monedas emergentes, y esta semana fue la moneda emergente que más se depreció, con una caída de más de 4% cuando el DXY subió poco más de 1%. El tamaño del ajuste refleja lo concurrida que estaba la apuesta por el peso. La encuesta del Emisor que conocimos la semana pasada ubicaba el dólar en $3.200 al cierre del año, y el mercado ya la superó en más de $100.
¿Qué se espera para el dólar en los próximos días?
Según Daniel Londoño Tapia, tres catalizadores marcan la próxima semana, y dos de ellos coinciden el miércoles 30:
Banco de la República
-Ese día la Junta decide tasa, y la mayoría del mercado espera que la mantenga en 12%: cerca de tres de cada cuatro analistas encuestados anticipan una pausa, y la encuesta del Emisor ubica el único incremento del año en diciembre. Con la inflación de agosto en 6,24% y las expectativas de cierre de año cerca de 6,8%, el argumento técnico para subir existe, y el alza de la Fed lo refuerza. Como la pausa ya está en el precio, lo que moverá la tasa es el margen de la votación. Si crecen los votos por subir, el mercado leerá un alza cercana y el carry aguantará. Si la pausa sale con más holgura que el cuatro a tres de julio, el peso perdería un soporte justo cuando la Fed cierra el diferencial desde el otro lado, con espacio para el dólar hacia $3.400. Un alza sorpresa podría devolverlo a la zona de $3.250 a $3.280. Las minutas del 5 de octubre completarán la lectura.
La Fed y la fecha de octubre.
– La apuesta por un alza en la reunión del 27 y 28 de octubre tiene dos pruebas la próxima semana: el PCE de agosto, que sale el mismo miércoles 30 junto con la revisión anual de las cuentas nacionales, y el informe de empleo de septiembre, el viernes 2 de octubre. Un registro fuerte consolida el rebote y deja el rango entre $3.350 y $3.400. Una sorpresa a la baja devolvería la tasa hacia $3.250.
El plazo de una semana que Teherán le habría dado a Washington vence en los próximos días, mientras ambos gobiernos, según versiones de prensa, exploran un acuerdo por fases para reabrir Ormuz. Una escalada llevaría el Brent por encima de US$115, y en el régimen actual eso ya no funciona como el seguro para el peso que fue a comienzos de septiembre, porque el crudo caro se traduce primero en más inflación y tasas más altas en Estados Unidos. Un acuerdo bajaría el petróleo y le quitaría ingresos a Colombia, pero también aliviaría la presión sobre los rendimientos del Tesoro, que es lo que más está moviendo al peso. El viernes dio una muestra de ese efecto.
En el frente local, el Presupuesto de 2027 sigue su trámite y debe aprobarse antes del 20 de octubre, y Hacienda dejó para octubre la radicación de la Ley de Rescate, con la que busca recortar gasto. El escenario base es un rango entre $3.280 y $3.400, con el riesgo cargado hacia arriba mientras siga viva la apuesta por un alza de la Fed en octubre. Hace poco más de un mes el dólar estaba a un paso de los $3.000, y hoy la TRM está en $3.329,61, por encima de lo que el consenso proyectaba para diciembre.
Lo que más cambió en ese tiempo fue el precio del dinero en Estados Unidos, y en lo local no hubo una noticia que por sí sola explique $257 en dos semanas. Esa es la incomodidad: buena parte de la fortaleza que tuvo el peso durante el año dependía de condiciones que Colombia no controla.