
Nuevo sistema de gestión tributaria de la DIAN: transformación que avanza pero mantiene varios pendientes
Para expertos, el éxito del nuevo sistema dependerá de que el próximo gobierno mantenga el impulso.
Esta semana cerrará con el lanzamiento del Nuevo Sistema de Gestión Tributaria (NSGT), paso que sin duda marca un nuevo capítulo en la modernización tecnológica de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN). Sin embargo, para expertos en la entidad, el verdadero reto apenas comienza: consolidar una transformación que se inició hace varios años, fue interrumpida y ahora dependerá de la continuidad que le otorgue el próximo gobierno.
Así lo planteó Christian Quiñónez, exsubdirector de la Dirección, al analizar el anuncio realizado por la autoridad tributaria y quien coincide en que la entidad presentó el NSGT como una plataforma destinada a integrar procesos tributarios, aduaneros y cambiarios que actualmente funcionan de manera independiente.
Todo, con el objetivo de fortalecer la analítica de datos, mejorar la identificación de riesgos y hacer más efectiva la lucha contra la evasión, que según la DIAN alcanzó los $85 billones en 2025.
Una modernización que vuelve a tomar impulso
Aunque el anuncio fue presentado como un paso decisivo en la transformación tecnológica de la entidad, Quiñónez considera que el proceso tiene una historia más larga detrás y sostiene que “celebramos que después de aproximadamente seis años hoy por fin la DIAN esté dando lanzamiento al nuevo sistema de gestión tributaria».
Según explicó, el proyecto no surge de cero. Por el contrario, corresponde a una iniciativa que comenzó años atrás y que incluso tuvo un lanzamiento previo antes de un cambio de administración. Sin embargo, posteriormente perdió impulso y quedó suspendida.
Por esa razón, el experto considera que el desafío no está únicamente en presentar la plataforma, sino en garantizar que esta vez el proceso logre consolidarse y avanzar hasta su implementación plena.
Uno de los puntos centrales del análisis de Quiñónez es la necesidad de asegurar continuidad institucional, ya que a su juicio, el éxito de la modernización dependerá de las decisiones que adopte la próxima administración y por eso recordó que iniciativas similares ya habían sido detenidas anteriormente y advirtió que el país no puede darse el lujo de volver a aplazar este tipo de transformaciones.
«Esperemos que el próximo gobierno continúe dándole celeridad a este tema, que tanto se necesita», señaló.
Vale resaltar que la preocupación no es menor, puesto que la Dian busca integrar en una sola plataforma procesos relacionados con registro, declaraciones, pagos, cuenta corriente, cobranzas, fiscalización, sanciones, devoluciones, recursos, notificaciones y gestión de riesgos, entre otros componentes clave de la administración tributaria.
Más allá de la digitalización de trámites, Quiñónez considera que el principal valor del sistema está en la capacidad de utilizar información integrada para fortalecer los mecanismos de control.
La Dian sostiene que el NSGT permitirá mejorar la analítica de datos y la identificación de riesgos, herramientas que se han convertido en pilares de las administraciones tributarias modernas y para el exsubdirector, precisamente ahí se encuentra uno de los mayores rezagos que Colombia busca corregir.
Según explicó, las autoridades tributarias de diferentes países han avanzado durante años en el uso de información consolidada para detectar inconsistencias y fortalecer la fiscalización, por lo que en ese sentido, el nuevo sistema busca acercar a la Dian a modelos de gestión más apoyados en datos y menos dependientes de procesos fragmentados.
Un proyecto con beneficios y desafíos pendientes
La entidad asegura que los ciudadanos encontrarán trámites más simples, servicios digitales integrados y respuestas más oportunas. Al mismo tiempo, la administración tributaria espera ganar capacidad técnica, trazabilidad y eficiencia operativa.
No obstante, para los expertos, el anuncio representa apenas el inicio de una etapa que deberá demostrar resultados concretos, ya que después de varios años de espera, la transformación tecnológica de la Dian vuelve a ponerse en marcha. Ahora, el desafío será evitar nuevas interrupciones y convertir la modernización en una política de largo plazo capaz de fortalecer el control tributario y reducir los niveles de evasión que enfrenta el país.